
La ingeniera agrónoma Carmen Nicolás, sobre los controles:
«¡Muy bien, SanLucar!». No lo decimos sólo nosotros, sino que ha sido el prestigioso instituto alemán de calidad Ökotest el que ha dado una excelente puntuación a algunos de nuestros productos, como los tomates o las fresas.
¿Qué hacemos para que nuestros productos alcancen esta calidad? Para que las frutas y verduras SanLucar sean sanas y sigan siéndolo, sólo plantamos aquellas variedades que se desarrollan de manera óptima en el clima propio de cada lugar de cultivo, escogiendo únicamente las mejores parcelas y así crezcan lo suficientemente sanas y fuertes como para aguantar las inclemencias del tiempo y las plagas.
Cuando nos encontramos ante una amenaza que pone en peligro una cosecha, la protegemos con mimo empleando todos los métodos naturales que están a nuestro alcance. Sólo en raras ocasiones tenemos que recurrir a sustancias artificiales. En esos casos, mi equipo y yo, recomendamos in situ a los agricultores qué sustancias pueden emplear y cuáles no deben. Seguimos al pie de la letra la normativa vigente del país en el que se va a poner a la venta el producto. No importa de dónde vengan los tomates SanLucar –de España, de Holanda, de Bélgica o de Alemania– si los vendemos en Alemania, se tratan según la ley alemana, aunque las restricciones de SanLucar son, la mayoría de las veces, mucho más estrictas.
Si alguna vez, excepcionalmente, tenemos que trabajar con pesticidas, nos atenemos escrupulosamente a las fechas indicadas por el fabricante para que las sustancias puedan desaparecer por evaporación hasta el momento de la cosecha. Sólo después de un último control y tras la aprobación de un laboratorio independiente, certificado estatalmente, recogemos y empaquetamos las frutas.