Empresa y escuela, unidas por la I+D y la sostenibilidad de envases

Empresa y escuela, unidas por la I+D y la sostenibilidad de envases

Mayo 2017

http://www.eleconomista.es

Babaria, Tempe, SanLucar y Flome centran una edición que consolida el carácter nacional de los Premios de Envase y Embalaje, con 21 escuelas y universidades

La sostenibilidad, la funcionalidad, la aportación de experiencias al consumidor y la optimización de materiales, manteniendo la competitividad en costes, han llevado a las empresas a ser intensivas en innovación en el ámbito del envase y embalaje de sus productos, que ha dejado de ser sólo un contenedor para convertirse en un factor determinante en los procesos de compra. Un reto que abre nuevas oportunidades para los futuros profesionales del diseño. En este contexto, la VIII edición de los Premios Nacionales de Diseño y Sostenibilidad de Envases del Clúster de Innovación en Envase y Embalaje ha batido récords de participación, con 400 alumnos de 21 universidades y escuelas de diseño e ingenierías, un 60 por ciento más que el año anterior, que han presentado propuestas para Tempe -del Grupo Inditex-, Babaria, SanLucar Fruit y Plásticos Flome.

“La gran respuesta ha propiciado que este año los premios hayan consolidado su condición de nacionales. Buscamos la máxima implicación tanto de las universidades como de las empresas y, si en esta edición hemos llegado a la presentación de 400 candidaturas, para la siguiente nuestro objetivo es que sean más. A largo plazo, queremos que esta convocatoria se afiance en el terreno nacional y sea un puente de unión y de transmisión de conocimientos de la universidad a las empresas y de las empresas a la universidad, y que se consolide como referente de innovación en las disciplinas de diseño e ingeniería de envase y embalaje”, subraya Jesús Pérez, director del Clúster de Innovación en Envase y Embalaje.

Los premios se pusieron en marcha en 2009, dos años después del nacimiento del clúster. Cada año, la organización selecciona empresas con necesidades reales en materia de envase y embalaje, por diferentes circunstancias -nuevos lanzamientos, problemas con envases actuales, modificación de diseños, etcétera-, en diferentes sectores de actividad. “Una de las premisas es que sean compañías referentes en sus ámbitos de actuación a nivel nacional, para que los estudiantes se sientan atraídos por estos premios y haya una mayor implicación y participación. El trabajo es continuo, porque, una vez concluye una edición, nos ponemos a buscar empresas participantes para la siguiente”, detalla Ibáñez.

Retos reales planteados por empresas

Como parte del programa, el Clúster de Innovación en Envase y Embalaje organiza visitas junto a los alumnos participantes a las compañías, para que conozcan de primera mano todo el proceso de recepción de la mercancía, envasado, etiquetado y posterior distribución, de manera que puedan enfocar y resolver de una forma más eficaz los retos planteados por las empresas.

En cuanto a las universidades y escuelas de diseño, Ibáñez indica que, “desde el Clúster estamos abiertos a cualquier oportunidad de colaboración con entidades, tanto públicas como privadas, que se identifiquen con los valores del premio. De hecho, el trabajo de difusión que este año hemos hecho ha sido muy importante para que los tutores de las escuelas e ingenierías incorporaran en sus asignaturas este proyecto, como una herramienta más de la docencia”. Como novedad, este año la organización pondrá en marcha una plataforma web que quiere ser punto de encuentro e información entre las instituciones educativas, estudiantes y empresas asociadas.

El Clúster de Innovación en Envase y Embalaje, fundado en 2007, cuenta actualmente con 60 socios, casi el triple que al cierre del ejercicio 2015. Entre ellos, se encuentran empresas de papel, cartón, plástico y madera que trabajan con la industria agraria y alimentaria, automovilística y azulejera, entre otros sectores. El 41 por ciento de sus asociados son pequeñas empresas, el 31 por ciento, compañías de tamaño mediano, un 14 por ciento, microempresas, y otro 14 por ciento, grandes grupos. El sector tiene unas ventas de 2.865 millones de euros anuales y emplea a 11.600 personas en la Comunitat Valenciana, que es la segunda a nivel nacional por número de empresas, con cerca de 500, sólo por detrás de Cataluña. La asociación cuenta con un acuerdo de colaboración con el Packaging Clúster de Cataluña, para que las empresas socias de ambas organizaciones se beneficien de las actividades que lideren cada una de ellas.

Apoyo de diferentes sectores

El presidente del Clúster, Francisco Ortega, agradeció, en la ceremonia de entrega de los premios, la implicación del Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene), como patrocinador platinum, de Grupo Hinojosa, CaixaBank y DS Smith, como patrocinadores oro, y de Alfilpack, Nunsys, Biconsulting, Emsur-Saymopack y Tecnobox, como patrocinadores plata. “Han apostado por la innovación y la implicación en los premios, sufragados con financiación privada; sin ellos no serían posibles”, destacó.

Una propuesta creativa y que preserva la calidad

SANLUCAR FRUIT

La compañía premia un diseño atractivo para el cliente, fácil de fabricar y de transportar, que permite consumir la fruta y verdura en cualquier lugar

SanLucar Fruit ha premiado un estuche cilíndrico de plástico transparente, en tres piezas, que permite el consumo de fruta fresca on the go. “Se trata de una propuesta creativa muy orientada al cliente final, algo que, sin duda,está totalmente en línea con nuestra marca. Destaca, sobre todo, la ergonomía del envase, la facilidad que ofrece para guardar la fruta y la visibilidad de su contenido; sin olvidar que es fácil de transportar, lo que facilita su consumo en cualquier lugar”, señala Javier García, Packaging Innovation Director del grupo. “SanLucar es una marca premium de frutas y verduras y debemos cuidar hasta el último detalle para garantizar la mejor puesta en escena del producto. A nivel externo, el envase es clave en el proceso de distinción de la marca por parte del consumidor final y, a nivel interno, tiene un papel crucial en la preservación de la excelencia y calidad de la fruta desde su recolección en el campo, hasta su traslado al punto de venta”, explica. García añade que el proyecto -de Eva Gallego, Soraya Fernando y Paola Pequerul, de la Escuela Eina, de la Universidad de Zaragoza- cumple con otro de los objetivos: poder ser llevado a cabo y con costes de fabricación asequibles. “Vamos a testar en el mercado la aceptación de la propuesta y, si los resultados son óptimos, daremos un paso más”, afirma.

Para el ejecutivo, los Premios del Clúster “son una oportunidad para contactar con promesas del diseño y que los estudiantes comprendan de primera mano las necesidades del mundo de la empresa”.